En un movimiento audaz para sortear las restricciones financieras externas, el Gobierno de Cuba formalizó este miércoles 25 de marzo de 2026 la autorización para que un grupo estratégico de empresas estatales y mixtas utilicen criptomonedas en sus operaciones de comercio internacional. La medida, publicada en la Gaceta Oficial, establece un marco regulatorio bajo la supervisión del Banco Central de Cuba (BCC), permitiendo el uso de activos digitales como Bitcoin y Tether para la importación de insumos críticos y el cobro de servicios exportables, buscando agilizar las transacciones en un entorno de limitada liquidez de divisas tradicionales.
Las autoridades financieras de la isla señalaron que esta adopción tecnológica es una respuesta necesaria a la modernización de los sistemas de pago globales.
«La implementación de criptoactivos en nuestra gestión comercial exterior no es solo una alternativa ante el bloqueo, sino una integración soberana a las nuevas finanzas descentralizadas; esto permitirá a nuestras empresas operar con mayor dinamismo y reducir los costos de intermediación bancaria que actualmente asfixian nuestra economía»
, detallaron funcionarios del Ministerio de Economía durante la presentación del programa.
Regulación y soberanía: El control del Banco Central sobre los activos
La noticia ha generado un intenso debate en plataformas digitales sobre el impacto de las monedas digitales en economías centralizadas. En X (antes Twitter), los hashtags #CubaCrypto y #FinanzasDigitales son tendencia regional, mientras que en Instagram, la cuenta oficial de @latinus_us analiza el alcance de la normativa.
«Cuba se une a una lista creciente de países que ven en el ecosistema cripto una válvula de escape financiera; sin embargo, el reto principal será la volatilidad de estos activos y la capacidad técnica para gestionar monederos estatales seguros»
, comentaron expertos en criptoeconomía en redes sociales.
El Banco Central de Cuba será el encargado de otorgar las licencias específicas a las entidades autorizadas, asegurando que las operaciones cumplan con estándares internacionales de prevención de lavado de activos. El plan piloto comenzará con sectores clave como el turismo, la biotecnología y la energía, donde los pagos transfronterizos suelen enfrentar mayores obstáculos burocráticos. Además, se fomentará la capacitación de cuadros administrativos en el uso de la tecnología blockchain para garantizar la transparencia en el registro de cada transacción realizada bajo este nuevo esquema.
Finalmente, se informó que esta medida no sustituye al peso cubano en el mercado interno, sino que funciona exclusivamente como una herramienta de gestión para el sector empresarial. El mundo observa con atención este experimento financiero en el Caribe, que podría servir de modelo para otras naciones bajo sanciones económicas.
«Estamos trazando un camino hacia la resiliencia económica; la tecnología digital es hoy nuestra aliada para asegurar que el desarrollo de la isla no se detenga por barreras financieras obsoletas»
, concluyó el reporte sobre este avance económico este miércoles.
Fuente: Latinus / Banco Central de Cuba / Prensa Latina 2026